Por lo que acaba, por lo que comienza, estos son días muy especiales.
Días de celebración, de balance, de pasar revista a los objetivos alcanzados y a los sueños por cumplir.

Días de lágrimas para algunos, de risas para otros… de ambas cosas para la mayoría de nosotros. Quizá porque en el fondo de esto se trata vivir, de una mezcla de sentimientos… imposible de atrapar en un concepto o una frase unívoca.

Nuestra vida es como un cuaderno que vamos escribiendo día a día. Consideremos que este nuevo año que se inicia es una hoja en blanco, llena de oportunidades. Una página en la cual tendremos la posibilidad de cambiar, enmendar, pulir y mejorar lo que creamos necesario.

Quiero aprovechar la ocasión para agradecerles con todo mi corazón el apoyo y compañía que me han brindado; y en especial, desearles los mejores regalos, esos que son tan grandes e importantes que no caben en ningún paquete ni bolsa de cartón: armonía, amor y paz.

¡Felices Fiestas!