¿Qué es un buen libro?

Un buen libro es, para mí, el que te arranca de tu realidad y te confina en su territorio.

El que consigue que durante quince, veinte minutos o dos horas, el tiempo del que dispongas, las páginas que sean, estés metido de cabeza en la historia ignorando lo que te rodea. Que desaparezca la sala de espera, el traqueteo del subte, los ronquidos de quien duerme a tu lado. Que, del mismo modo, borre tu angustia, enojo o decepción.

El que hace que te preocupes por sus personajes, que los percibas cercanos y verdaderos. Que los quieras o los aborrezcas, pero que no te resulten indiferentes.

El que desata tu nostalgia en cuanto lo terminás.

Muchas veces me he sentido ridícula extrañando a seres imaginarios que fueron parte de mi vida mientras la lectura duró…

De todas maneras, la pregunta “¿qué es un buen libro?” tiene un final abierto, depende de cada uno.

Por eso creo que lo importante es sostener, frente a la literatura y sus diversas posibilidades, una actitud libre y desprejuiciada.

Cualquier día, en cualquier momento, un autor o una trama impensados pueden tomarnos por asalto para suplir nuestro mundo real por su mundo inventado. Una intrusión que sin duda no le vamos a reprochar, sino por el contrario, se la agradeceremos.